Por qué antes de la obra
El amianto en buen estado y sin tocar supone poco riesgo. El problema llega cuando se rompe, se corta o se taladra: entonces suelta fibras que se respiran. Y eso es justo lo que pasa en una reforma.
Por eso la normativa de prevención de riesgos laborales (Real Decreto 396/2006) obliga a la empresa que hace la obra a identificar, antes de empezar, los materiales que puedan contener amianto, pidiendo información al propietario si hace falta. Si lo sabes tú primero:
- Los presupuestos de las empresas serán más claros y no habrá sorpresas a media obra.
- Tu familia y los operarios no se exponen a las fibras.
- Si hay que retirar algo, lo hace una empresa autorizada desde el principio.